14.4 C
Madrid
viernes, 24 junio 2022

Tu magazine de información online

A los 70 años, 7 de cada 10 personas tendrán cataratas.

Las cataratas no son una enfermedad, sino un proceso fisiológico normal que hace que la vista «se empañe». Con la edad, la visión también deja de ser la que era. Es imposible ser mayor y tener un cristalino transparente. Siete de cada personas padecerán cataratas a los 70 años.

Y aunque no todo el mundo tendrá que pasar por el quirófano, sí deberá hacerlo la mayoría. Por suerte, la operación de cataratas tiene una altísima tasa de éxito, es el procedimiento quirúrgico más habitual en España, con unas cuatrocientas mil intervenciones anuales, y la recuperación de la visión suele ser plena. Las cataratas, en contra de lo que se piensa, no se aprecian a simple vista, así que conviene hacerse revisiones periódicas y no retrasar la consulta con el especialista cuando los síntomas empiecen a interferir en la calidad de vida.

Pero, ¿Qué son las cataratas?

El cristalino es una parte del ojo que tenemos justo detrás del iris, que es el círculo coloreado. Sirve para enfocar la luz y producir imágenes nítidas en la retina. Con el paso de los años, las proteínas y fibras normales del cristalino se dañan, se descomponen, y el cristalino pierde flexibilidad, se hace más grueso y se vuelve menos transparente. La sensación es como mirar a través de una ventana con vaho o escarcha.

Poco a poco, la visión seguirá deteriorándose y haciendo que sea más difícil leer, conducir, coser, cocinar, ver la tele… No es posible predecir cómo de rápido avanzará el problema, pero sí se sabe que puede llevar incluso a no poder distinguir más que la claridad de la oscuridad y que es la principal causa de ceguera en todo el mundo. Lo normal es que el proceso se produzca en ambos ojos, aunque a veces hay una diferencia de progresión entre uno y otro.

Sintomas de las cataratas

Factores de riesgo de cataratas

Las cataratas no solo se deben al envejecimiento; aunque esta sea la causa principal, también se producen por trastornos congénitos, afecciones, lesiones, medicamentos… Estos son otros factores de riesgo:

– Antecedentes familiares.
– Obesidad.
– Exceso de exposición a los rayos ultravioleta.
– Cirugía en los ojos.
– Tensión alta.
– Lesiones en los ojos.
– Diabetes.
– Uso prolongado de corticoides.
– Fumar.
– Beber en exceso.

Intentar prevenir las cataratas

Como para todo, es importante llevar una vida saludable. Conviene hacerse revisiones periódicas. Para retrasar se aconseja:

– Controlar los problemas médicos, como la diabetes y la hipertensión.
– No dejar pasar las citas periódicas de revisión.
– Proteger los ojos de los rayos del sol. Utilizar gafas de calidad, sobre todo en verano, pero también el resto del año y sombreros de ala ancha.
– No usar tratamientos para los ojos que no hayan sido prescritos por el oftalmólogo.
– Tener hábitos saludables de vida: no fumar, limitar el consumo de alcohol, hacer ejercicio físico…
– Tomar una alimentación equilibrada con suficiente aporte de vitaminas presentes en vegetales de hoja verde, nueces y frutas.

salud de los ojos

Los síntomas

En general, estos son los síntomas:

  • Visión borrosa o nublada.
  • Dificultad para ver con poca luz.
  • Pérdida de agudeza visual, sobre todo de lejos.
  • Inseguridad para conducir o moverse de noche.
  • Sentir que las gafas habituales se quedan obsoletas rápidamente.
  • Sensibilidad a las luces fuertes.
  • Necesidad de luz más potente para leer o hacer algunas actividades.
  • Visión de halos o destellos alrededor de faros y luces.
  • Notar los colores más pardos, amarillentos o desteñidos.
  • Visión doble.

¿Cuál es la solución?

Operarse es la única forma de eliminar las cataratas. No existe ningún tratamiento médico que revierta la opacidad y rigidez del cristalino. Pero estamos de suerte, ya que la solución de la operación es accesible para la inmensa mayoría.

¿Cuándo hay que operarse?

Existen distintos tipos de cataratas debidas a la edad según la parte afectada: el borde, el centro, la parte posterior del cristalino… Unas avanzan más rápido, otras más despacio y pueden ser más o menos limitantes.

El médico dirá cuándo lo considera necesario. En general, hay que hacerlo cuando las cataratas dificultan o impiden las actividades cotidianas que queremos o necesitamos hacer. La calidad de vida quedará restablecida pronto, porque la intervención es corta e indolora y la recuperación será rápida.

 

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS