El secretario general de Vox, Santiago Abascal, ha visitado Cataluña y él y su equipo han vivido en sus propias carnes la violencia separatista. Abascal ha acudido a la Biblioteca Zona Norte de Nou Barris y se ha encontrado con jóvenes simpatizantes de la CUP, muchos de ellos de origen inmigrante, que han empezado a insultarlo y a amenazarlo.
Decenas de personas se han acercado hasta esta zona de la capital catalana y han gritado cánticos como “Fuera fascistas de nuestros barrios” y “pim, pam, pum”, simulando el sonido de una pistola. Dentro de la muchedumbre estaban presentes decenas de menores no acompañados –conocidos como MENAS- un colectivo mayoritariamente de origen magrebí que asedia todos los días España y que preocupa a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que, todos los días, tienen que actuar contra éstos.
Abascal estaba arropando al candidato a la alcaldia de Barcelona de Vox, Ignacio Garriga, quien no sólo tiene la misión de acabar con el amiguismo de la alcaldesa Ada Colau a los separatistas sino con el golpismo de éstos.