Lo explica la revista francesa Causeur. La situación es realmente peligrosa y es que un partido político que lleva por nombre las siglas de ISLAM prevé en 2030 implementar el Estado islámico en el país donde vive el golpista Puigdemont. Es por ello que muchas voces se han hecho eco de la información y han solicitado la ilegalización de la formación. Quieren prohibir el “vicio” clausurando locales de fiestas como casinos y otros sitios “inmorales”.

También sostienen que las niñas deben llevar pañoleta y que todos los centros escolares de Bélgica, durante el comedor escolar, tienen que dar comida halal. Sus medidas y su programa electoral es una realidad y los últimos resultados han sorprendido el electorado belga.

El partido ISLAM está trabajando en un entorno favorable según el alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur. Eplica que todas las mezquitas de la capital europea están ahora «en manos de los salafistas». Hace unas semanas, el Gobierno belga canceló el alquiler de larga duración de la más grande y antigua mezquita del país, la Gran Mezquita de Bruselas, a la familia real saudí, «como parte de lo que las autoridades dicen que es un intento de combatir la radicalización».