Política

Así intenta Podemos volver a la República con sus tácticas para enfrentar a colectivos entre sí

Segunda parte del artículo sobre las estrategias podemitas para manipular a su antojo determinados colectivos sociales

21 de agosto de 2019 (12:00 CET)

Pablo Iglesias con su mayordomo Alberto Garzón
Pablo Iglesias con su mayordomo Alberto Garzón

Este artículo es la segunda parte de un análisis sobre como Podemos intenta introducirse en diferentes movimientos sociales que deberían ser heterogéneos con el objetivo de vampirizarlos y tejer una red clientelar a la vez que pueden adoctrinar. Pueden leer aquí la primera parte.

Quizás, el movimiento social con más influencia que ha capitalizado ese color morado sería el feminismo, todo ha quedado impregnado de color morado: publicidad, chapas, propaganda, spots, páginas web, asociaciones o servicios como el teléfono 016 por citar algunos ejemplos. Subliminalmente quieren ir adoctrinando a la juventud española de que todos los  valores sociales los encarna lo que está rotulado en morado, color que nos lleva a un partido, que a su vez nos retrotrae a la Segunda República Española y que desemboca en una opinión hábilmente mediatizada de que las izquierdas poseen la exclusividad, que no es patrimonio de ningún otro partido. No se debe tolerar que jueguen con la educación y que, a través de la desinformación deliberada, se convierta un periodo histórico en lo que no fue, que encarne unos valores y unas sensibilidades que no respetaron ni la república ni la URSS, que se dote de un discurso y de una ideologización del siglo XXI a un movimiento del siglo XX con unas características sociopolíticas propias de su tiempo.

Muñeco llamando al boicot al PP

La Segunda República se instauró sin referéndum y sin el voto femenino, es más, entre los diputados socialistas era normal estar en contra del dicho voto. La realidad es la que es y no podemos convertir un periodo de cinco años de la historia de España en la Arcadia. Es muy peligroso dejarse engañar por este nuevo revisionismo comunista que se nos quiere presentar como un “Comunismo 2.0”, uno muy lejano del liberalismo, que pretende integrar bajo su bandera todo lo que en su día persiguió. Una perspectiva realmente llamativa, puesto que, los testimonios que hay tras de sí en las naciones no han dejado constancia de que fuese algo inclusivo e integrador.

El feminismo, la identidad sexual, el bienestar social o el desvelo por hacer de España un país exitoso en el que quepamos todos no pasa por militar en las izquierdas, son logros maravillosos y sumamente valiosos, pero hay que ganar el relato y explicar que tienen que ser igualmente dignificadas las personas de todos los partidos y pareceres, es por esto que no se  deberían estar compartimentando las sensibilidades de género de los individuos en función de siglas ni colores. Recalcaré, por último, que por mucho que intenten dar una visión ingenua e inofensiva del morado, para España jamás la palabra “república” se asimilará a la República Francesa o a la de los Estados Unidos de América ni el color morado quedarán exentos de una fuerte carga simbólica que usa la izquierda de forma subliminal. Por otra parte hay que abogar por un feminismo igualitario, integrador e inclusivo. Es tarea de todos que se visibilice el hecho de que el feminismo no es un invento republicano, que los éxitos sociales fruto del progreso de las sociedades al unísono y son patrimonio de todos. Por más que le pese al PSOE, en especial a la señora Calvo, todas las mujeres van a tener los mismos derechos y la misma dignidad, sean sus votantes o no.

 

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